
Estoy dispuesta a darlo casi todo, pero no esperes que me arraste hasta ti ni que me arrodille y te suplique que me des tu amor. No pienso perder mi dignidad. No pienses que estoy tan deseparada como para algo así. Ni aunque fueras el último hombre sobre la faz de la tierra me verías en esa situación. Nadie merece tanto, ni siquiera tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario