
Hay lugares donde, si te relajas lo suficiente, puedes conseguir no pensar en nada más que en tu bienestar, descansar de todos tus agobios y preocupaciones.




A veces siento que la vida que llevo me asfixia, me ahoga. Hay muchas cosas que quiero cambiar pero nunca me decido a hacerlo, por cobardía o por no saber por dónde empezar, el caso es que se quedan como están. Hay muchas cosas que no sé si debería cambiar y ante la duda decido no arriesgar. Hay muchas cosas que no quiero que cambien nunca, pero en el fondo sé que lo harán, y no sé qué hacer para que perduren, temo equivocarme y precipitar su final.








Seguro que alguna vez os han preguntado: "¿crees en el destino?". Pues yo os digo que da lo mismo si crees en él o no. Lo cierto es que no lo sabes, ni lo podrás averiguar nunca. La única forma de conocer tu destino, tanto si está escrito como si no, es viviendolo en el presente. No importa si lo que te ocurre ha sido obra tuya o del destino. Lo importante es que lo VIVAS. Que disfrutes de los buenos momentos que te traiga la vida, y que aprendas de los malos.


