5 de abril de 2009

La fuente de la vida


Muchos adoran a un supuesto Dios, un supuesto creador, causante de nuestra existencia. No comprenden que lo que nos da realmente la vida está mucho más cerca de nosotros. Es el agua, esa que durante siglos hemos desperdiciado, esa que, ante el desprecio que le hemos mostrado, nos empieza a abandonar. Pero aún hay tiempo. Todavía no se ha marchado del todo. Puede que nos dé una segunda oportunidad. Aprovechémosla.

No hay comentarios: