
No entiendo qué sentido tienen hoy en día las supersticiones negativas. Los buenos presagios nos hacen sentir mejor, aunque en realidad sólo sean ilusiones, nosotros parecemos estar más seguros así. Pero, ¿qué hay del resto?, ¿qué sentido tiene comerle el coco a la gente con temores en los tiempos que corren? Y peor todavía, ¿cómo puede haber gente que crea, por ejemplo, que los gatos negros dan mala suerte? Qué nos han hecho los pobres.
Como no lo entiendo, me dan ganas de desafiar a la mala suerte, y me hago cargo de las consecuencias.
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