
El arte de la seducción se basa en estrategias, no sigue ninguna norma o regla. Eso da libertad, pero también lo convierte en un arte muy complicado. Uno debe conocerse a fondo, asumir sus defectos y aprender a resaltar sus virtudes. A partir de ahí todo dependerá de lo mucho o poco que explotes tu pontencial y, sobre todo, de cómo lo reciban los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario