
Me encantan las fotografías sin posado, las que captan la verdadera realidad. Puede que muestren aquello que menos nos gusta, situaciones lamentables, nuestros mayores defectos físicos, pero están cargadas de vida. Nadie se ha encargardo de que se vea su mejor perfil, ni de que no se vea ese objeto o ese muro que tanto destroza la perfección de la imagen.
Pero vale ya de tanta ingenuidad. ¿Quién va por el mundo ocultando las expresiones que tanto desconfiguran el rostro? Afortunadamente, casi nadie. Y aquellos que lo hacen nos resultan tan sumamente irritantes que les damos la espalda.
1 comentario:
Hello, mis mejores deseos para tí...God bless you.
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